Generalmente, la atención y los consejos de crianza, se centran en cómo fortalecer el vínculo de la madre con su hijo/a. Sin embargo, ¿qué rol cumple el padre o la figura paterna en la crianza? El padre también es una figura central para el desarrollo físico y emocional de los bebés. Te invitamos a criar en conjunto, revisando nuestra nota.

La llegada de un bebé, es el principal desafío de una relación de pareja. Las prioridades cambian y la maternidad pasa a ocupar prácticamente el día completo en la vida de la mujer. Durante los primeros meses, es normal que el padre se sienta desplazado o distanciado del rol de criar o cuidar a su hijo/a. Sin embargo, debería ser todo lo contrario.

Los estudios indican que un niño con más de una figura de apego, es uno que desarrolla una base más sólida para hacerle frente a los problemas de la vida.El apego es la relación afectiva más íntima, profunda e importante que establecemos los seres humanos.

Beneficios de la crianza conjunta:
- Cuando el padre participa en los controles prenatales, puede mirar el desarrollo de su hijo/a en las ecografías o escuchar su corazón, tiene más posibilidades de ir desarrollando una relación afectiva con él desde antes de que nazca. Se forma un vínculo real y duradero.

- Cuando un adulto, distinto a su madre, responde a las sensaciones de desagrado y lo calma, el niño va asociando el olor y la voz de ese adulto con un espacio seguro, un encuentro que lo ayuda a volver a sentirse bien.

- Dejar que el padre participe de la rutina diaria del bebé, es importante en la construcción del adulto significativo. Si tanto el padre, como la madre, participan del cambio de pañales o la alimentación, ese niño o niña asociará a ambos como adultos confiables, que lo quieren y lo cuidan. - La presencia de la figura materna y paterna, es la base fundamental sobre la que se cimienta la autoestima y la seguridad personal del niño o niña.

- La contención del padre a la madre, puede generar una mejor disposición para la lactancia y la construcción del vínculo entre madre, padre e hijo.

- Los padres, a través de los juegos y la estimulación, aportan en el desarrollo motor del bebé.

Los tiempos han cambiado. Antiguamente, se le atribuía la labor exclusiva a la mujer en el cuidado y la formación de los recién nacidos, mientras que el padre cumplía un rol de "proveedor" exclusivamente en lo económico.

En la actualidad, tanto el padre como la madre cumplen el rol de proveedores del hogar. El desafío entonces, es a compartir la responsabilidad y los momentos de felicidad en la crianza de un bebé. El cuidado conjunto sólo tendrá beneficios en el desarrollo cognitivo y emocional de los hijos, por eso se ha implementado el postnatal masculino. Disfruten en familia cada momento.