La conexión vital de un bebé con su madre, es el cordón umbilical. Es una preocupación más en los cuidados del recién nacido, dado que con el paso de los días debe caerse y cicatrizar correctamente. ¿Cómo curo el cordón umbilical de mi bebé? Revisa los siguientes consejos.
El cordón umbilical es una maravilla de la naturaleza, que une al bebé y su madre; además, es el encargado de la respiración y alimentación del bebé durante su proceso de gestación. Al nacer, el cordón se corta y se aprieta con una pinza para controlar el sangramiento. El muñón del cordón umbilical se desprende del vientre del recién nacido entre la segunda y la tercera semana de vida y tarda entre 3 y 5 días más en cicatrizar la herida.
Cuando se caiga el muñón umbilical, notarás una pequeña mancha de sangre en el pañal de tu bebé, pero no es nada para alarmarse. En este proceso, que es totalmente normal, surgen dudas sobre el cuidado y la higiene de esta particular zona. Te queremos acompañar en cada paso.
Cuida la salud e higiene de tu recién nacido, siguiendo estos prácticos consejos:
- Mantén el cordón umbilical aireado. Evita los conjuntos apretados o de una sola pieza, al menos hasta que el muñón caiga por completo. Prefiere poleras holgadas.
- Límpialo muy bien. Un aplicador con punta de algodón (hisopo o cotón) te servirá para tener el ombligo de tu pequeño/a limpio y seco.
- Evita el contacto del muñón con el pañal: No queremos que se produzcan heridas o infecciones. Puedes cortar el pañal, para que no alcance a tocar el muñón de tu bebé y cicatrice correctamente.
- El cordón caerá por sí solo: No intentes tirar de él, aunque parezca que esté colgando. Es un proceso natural y debemos procurar que se ejecute sin complicaciones.
- Baños con esponja: Mientras que el bebé tiene el cordón umbilical, es mejor darle baños con esponja en lugar de sumergir el cordón umbilical bajo el agua.
- No utilices alcohol:La cicatrización suele ser más rápida y sin riesgo de infección cuando el muñón no se rocía con alcohol.
Si notas algún tono rosáceo por varios días, irritabilidad del bebé o dolor al tocar la zona, o derechamente líquido en el ombligo; debes consultar con tu Pediatra. Las infecciones son muy poco comunes, pero ante la menor sospecha es mejor prevenir. No tengas miedo de limpiar a tu bebé, el cordón umbilical se caerá y podrás disfrutar de cada uno de sus momentos sin mayores preocupaciones.